La respuesta corta
Una gamba que se vuelve blanca u opaca suele ser señal de estrés o enfermedad, casi siempre provocada por un agua inestable: un cambio de temperatura, pH o dureza, o una acumulación de residuos. Un cuerpo lechoso y opaco (a veces llamado “necrosis muscular” cuando empieza en la cola) es tu señal para revisar los parámetros. A veces el blanco es solo una muda en curso, que es inofensiva, así que el comportamiento importa tanto como el color.
¿Enfermedad o muda?
Distingue una de otra observando a la gamba:
- Muda: la gamba está activa y encontrarás un exoesqueleto vacío y transparente dejado atrás. Las gambas recién mudadas pueden verse pálidas un ratito y luego coger color de nuevo.
- Estrés o enfermedad: el cuerpo se vuelve de un blanco lechoso sólido, a menudo empezando por la cola o extendiéndose por el músculo, y la gamba se vuelve apática, se esconde o deja de pastar.
Si el blanco es irregular y la gamba está animada, probablemente esté bien. Si es opaca y la gamba está aletargada, trátalo como un problema de estrés o de salud.
Cómo ayudar
Céntrate en un agua estable y limpia:
- Analiza el agua buscando amoniaco, nitritos y nitratos, y comprueba la temperatura y la dureza.
- Haz cambios de agua pequeños y suaves con agua declorada y a la misma temperatura, nunca grandes y bruscos, que impactan a las gambas.
- Mantén los parámetros totalmente estables y asegúrate de que hay suficiente calcio y minerales para unas mudas sanas.
Evita la tentación de dosificar montones de tratamientos; muchas gambas se recuperan una vez que las condiciones se estabilizan.
En resumen
El blanco suele significar estrés, ocasionalmente muda. El agua estable es la respuesta en cualquier caso. Consulta nuestra ficha de cuidados de la gamba cereza, la respuesta relacionada sobre gambas que mueren tras un cambio de agua y analiza con regularidad a través del hub de test de agua.