La respuesta corta
Sí: las gambas y los caracoles conviven de maravilla. Ambos son invertebrados pacíficos que roen algas, biopelícula y restos de comida, así que forman un equipo de limpieza natural casi sin conflicto. Comparten las mismas condiciones tranquilas y cicladas, ninguno depreda al otro y juntos mantienen el acuario más ordenado que cualquiera por su cuenta. La única especie que hay que pensarse dos veces es el caracol asesino, que caza otros caracoles.
Por qué se llevan bien
Las gambas y los caracoles ocupan el mismo nicho pacífico. Ninguno es agresivo, ninguno compite en serio por el territorio y ambos simplemente pululan comiendo las mismas superficies. Una colonia de gambas cereza junto a un par de caracoles nerita o un caracol manzana es una de las combinaciones más populares y libres de problemas de la afición.
El único caracol al que vigilar
El caracol asesino es un caracol que come caracoles: estupendo para controlar los caracoles de plaga, pero por naturaleza un depredador. En la práctica ataca a otros caracoles, no a las gambas, y las gambas adultas son demasiado rápidas para él. El único riesgo leve es para las crías recién nacidas. La mayoría de acuaristas mantienen asesinos con gambas sin problema, pero si crías gambas por cantidad, tenlo en cuenta.
Montar el equipo de limpieza
Dales un filtro suave (¿las gambas necesitan filtro?), mantén el agua moderadamente dura para que los caracoles construyan su concha (¿por qué se me mueren los caracoles?) y alimenta con poco para que un equipo de limpieza grande nunca se quede sin comida. Confirma los parámetros con un kit de test y echa un vistazo a compañeros de acuario pacíficos en buenos compañeros para gambas.