La respuesta corta
Los peces ven bien con poca luz pero no pueden ver en la oscuridad total: ningún animal puede ver sin nada de luz. Lo que les permite arreglárselas de noche es un segundo sentido: la línea lateral, una fila de órganos sensoriales a lo largo del cuerpo que detecta el movimiento y la presión en el agua. Entre una buena visión con poca luz y este «sexto sentido», los peces navegan la oscuridad con comodidad.
Visión hecha para agua tenue
Muchos peces de acuario provienen de ríos turbios, arroyos sombreados o aguas profundas donde la luz escasea, así que sus ojos están adaptados para aprovechar al máximo las condiciones tenues. En un acuario doméstico ven perfectamente bien con la luz ambiente de una habitación, y al atardecer y al amanecer suelen estar en su momento más activo. Lo que no pueden hacer es ver en una negrura genuina, pero un hogar rara vez está tan oscuro, e incluso una luz débil les basta.
La línea lateral
Donde se acaba la visión, toma el relevo la línea lateral. Esta fila de diminutos sensores detecta vibraciones, corrientes y el movimiento de objetos cercanos, permitiendo en efecto a los peces «sentir» su entorno en la oscuridad. Así evitan el cristal, encuentran cobijo y perciben a sus compañeros cuando las luces están apagadas. Algunas especies nocturnas, como ciertos siluros, se vuelven notablemente más activas de noche, apoyándose en este sentido y en el olfato más que en la vista.
Qué significa para la iluminación
Como los peces se desenvuelven bien en la oscuridad, no hay necesidad de dejar una luz encendida para ellos de noche, y hacerlo es en realidad perjudicial: altera su descanso y fomenta las algas. Los peces necesitan un ciclo día/noche en condiciones, así que apaga la luz del acuario por la noche, idealmente con un temporizador. Si disfrutas observando de noche, una tenue luz de luna azul un rato corto es de sobra. Consulta ¿necesitan los peces oscuridad de noche? y ¿debería dejar la luz del acuario encendida de noche?