La respuesta corta
Un filtro ruidoso casi siempre se reduce a una de estas tres cosas: aire atrapado, un nivel de agua bajo o grava o suciedad en el rotor. Las tres son fáciles de diagnosticar y solucionar. Un filtro sano debería zumbar suavemente con un ligero goteo; que traquetee, borbotee o rasque significa que algo necesita atención.
Los culpables habituales
Aire atrapado. Las bolsas de aire dentro de un filtro exterior o interior producen un sonido de borboteo y chisporroteo. Inclina o agita con suavidad el filtro (o el recipiente) para liberar las burbujas, que irán saliendo poco a poco.
Nivel de agua bajo. Si el agua ha bajado por evaporación, la salida salpica y la entrada puede tragar aire, provocando un borboteo fuerte. Rellena el acuario y el ruido suele desaparecer.
Grava en el rotor. El rotor es el pequeño imán giratorio que impulsa el caudal. Un trozo suelto de grava, arena o suciedad hace que traquetee o rasque. Es la causa más común de un filtro que zumba de forma persistente.
Cómo silenciarlo
Repasa estos puntos en orden:
- Rellena el agua hasta el nivel correcto.
- Saca el aire inclinando el filtro.
- Limpia el rotor y su ranura: la solución número uno.
- Enjuaga el material obstruido para que el caudal no se restrinja (en agua del acuario, nunca del grifo).
- Comprueba que esté bien asentado y amortiguado: la vibración contra el cristal amplifica el sonido.
Si el rotor está desgastado o agrietado, una pieza de repuesto barata suele silenciar un filtro antiguo.
Cuándo mirar más a fondo
Un filtro que sigue ruidoso después de todo esto puede ser insuficiente, viejo u obstruido por dentro. Una limpieza regular evita la mayoría del ruido de entrada; consulta con qué frecuencia limpiar tu filtro. Si te toca una mejora, echa un vistazo al centro de filtros, o a nuestras selecciones de mejor filtro exterior y mejor filtro interior.