La respuesta corta
No hay una regla única: el sexado depende por completo de la especie, y algunos peces no muestran ninguna diferencia externa fiable. En general, fíjate en el color, la forma de las aletas y la forma del cuerpo, y recuerda que estas pistas normalmente solo aparecen cuando el pez está maduro. Los juveniles son notoriamente difíciles de sexar, así que la paciencia suele ayudar más que una lupa.
Pistas generales
En muchas especies, machos y hembras tienden a diferir de unas cuantas maneras:
- Color: los machos suelen ser más brillantes y de patrones más marcados, sobre todo al exhibirse o criar.
- Aletas: los machos con frecuencia tienen aletas más largas, grandes o elaboradas.
- Forma del cuerpo: las hembras suelen ser más redondeadas y de cuerpo más lleno, especialmente al llevar huevos.
- Tamaño: según la especie, un sexo puede crecer notablemente más.
Ninguna de estas es universal, así que comprueba siempre el pez concreto en lugar de dar por hecho.
Ejemplos por especie
Unos cuantos peces de acuario comunes para mostrar lo variado que es:
- Guppys, platys, mollys, xifos (vivíparos): fácil, los machos son más pequeños y coloridos, con una aleta anal modificada (gonopodio); las hembras son más grandes y sencillas.
- Bettas: los machos tienen aletas largas y fluidas y color vivo; las hembras tienen aletas más cortas y suelen ser más apagadas.
- Muchos tetras y rasboras: sutil, las hembras tienden a ser más redondeadas, pero la diferencia es leve.
- Corydoras: las hembras suelen ser más anchas y de cuerpo más alto, mejor visto desde arriba.
Para detalles sobre cualquier pez, nuestras fichas de cuidados por especie indican el sexado cuando es práctico.
En resumen
Empieza por la especie, espera a la madurez, y lee el color, las aletas y la forma del cuerpo en conjunto. Explora guías específicas como las fichas del guppy o del betta, y consulta todos los peces en la biblioteca de especies.