La respuesta corta
Para poner en cuarentena a un pez enfermo, muévelo a un acuario aparte, sencillo y ciclado —a menudo llamado acuario hospital— donde puedas observarlo de cerca y tratarlo sin afectar a tu comunidad principal ni a tus plantas y filtro. Mantenlo pelado y fácil de limpiar, iguala el agua a la de tu acuario principal, y comprueba primero los parámetros del agua antes de considerar cualquier medicamento.
Montar el acuario de cuarentena
Un acuario de cuarentena no tiene por qué ser sofisticado. Un acuario modesto de fondo pelado con un calentador, un filtro de esponja suave y un escondite es ideal. El cristal pelado facilita detectar los desechos y limpiar, y un filtro de esponja es seguro si luego necesitas medicar.
La clave es que el filtro debe estar biológicamente activo: hacer funcionar una esponja de repuesto en el filtro de tu acuario principal durante unas semanas mantiene bacterias vivas listas. Iguala la temperatura y la química al acuario de origen del pez para que el traslado en sí no añada estrés. Para una guía completa, mira ¿cómo monto un acuario hospital?
Usarlo de forma segura
Una vez que el pez esté asentado, observa y analiza antes de tratar. Analiza el agua, anota los síntomas e identifica el problema probable: muchas dolencias mejoran solo con agua limpia, cálida y estable. Si de verdad hace falta medicar, investiga el producto adecuado para la dolencia y tu especie, y pregunta a un veterinario o a un acuariófilo con experiencia antes de dosificar. Haz cambios de agua más pequeños y frecuentes para mantener limpio el pequeño volumen.
Esto es orientación general para montar una cuarentena, no un diagnóstico ni un plan de tratamiento.
Devolver el pez
Vuelve a mover el pez solo cuando lleve comiendo, activo y sin síntomas durante varios días. Hazlo con la misma aclimatación lenta. Para prevenir problemas de entrada, pon en cuarentena también a los peces nuevos: mira ¿necesito poner en cuarentena a los peces nuevos?