La respuesta corta
Iguala el agua nueva al acuario mezclando agua caliente y fría en el grifo hasta que la sientas más o menos igual que el acuario, o dejando reposar el agua tratada hasta que alcance la temperatura ambiente y la del acuario. El objetivo es simple: evitar una oscilación repentina de temperatura, que estresa a los peces y puede desencadenar enfermedades. Intenta quedarte dentro de un grado o dos.
Los dos métodos prácticos
- Mezclar en el grifo. La forma más rápida. Abre caliente y fría a la vez y ajusta hasta que el agua que sale esté cerca de la temperatura de tu acuario; un termómetro barato o incluso comprobarlo con la mano limpia te lleva ahí. Añade declorador, y ya está lista para entrar.
- Dejarla reposar. Llena tus cubos, trata con acondicionador y déjalos cerca del acuario un rato para que se asienten a la misma temperatura. Útil si tu grifo de agua caliente no es apropiado o prefieres preparar el agua con antelación.
Uses el que uses, declora el agua: igualar la temperatura y neutralizar el cloro son los dos innegociables de un cambio de agua seguro.
Por qué importa
Los peces no llevan bien los cambios bruscos de temperatura. Un gran chorro de agua fría vertido en un acuario cálido baja la temperatura deprisa, estresando a los peces y debilitando su respuesta inmunitaria, y por eso los enfriamientos a veces preceden a los brotes de enfermedad. El agua caliente añadida a un acuario frío es igual de chocante. Igualar la temperatura hace que el cambio pase desapercibido para tus peces.
Encajarlo en la rutina
Igualar la temperatura y declorar van de la mano en cada cambio de agua. Mira ¿puedo usar agua del grifo para un cambio de agua? para el lado del declorado, y sigue el método completo en cómo hacer un cambio de agua. Un buen acondicionador se encarga del cloro, y explorar el equipo de mantenimiento saca a relucir termómetros y herramientas de cambio de agua que lo hacen indoloro.