Planifica antes de vaciar
Una mudanza de acuario sale mal cuando se hace con prisas. El mayor riesgo es el tiempo: cuanto más tiempo estén tus peces embolsados y tu material filtrante fuera de servicio, más estrés soporta todo. Así que planea hacer la mudanza en una sola sesión concentrada, idealmente con la nueva ubicación lista para recibir el acuario antes de empezar a vaciar el viejo. Ten a mano primero cada recipiente y herramienta.
Dos principios guían todo lo que sigue: nunca levantes ni transportes un acuario con agua o sustrato dentro (el peso puede agrietar el cristal o romper las juntas), y mantén vivas tus bacterias beneficiosas no dejando nunca que el material filtrante se seque.
Qué necesitarás
- Cubos limpios con tapa para el agua del acuario, el sustrato y la decoración.
- Bolsas para peces o un recipiente con tapa para transportar a los animales en agua del acuario.
- Un cubo o bolsa sellada para mantener el material filtrante sumergido en agua del acuario en todo momento.
- Un sifón o sifón de grava para vaciar, y toallas para las salpicaduras.
- Anticloro y un test de agua para volver a montar.
Vaciar y empaquetar el acuario
Trabaja en un orden lógico para que nada se seque ni se dañe.
- Apaga y desenchufa el calentador y el filtro; deja que un calentador caliente se enfríe antes de sacarlo para que no se agriete.
- Embolsa tus peces en agua del acuario, manteniéndolos en un sitio oscuro y estable para el traslado.
- Saca el material filtrante a un cubo de agua del acuario y mantenlo sumergido.
- Guarda varios cubos de agua del acuario, y luego vacía el resto.
- Retira plantas y decoración a recipientes mojados, y luego saca el sustrato: un acuario debe estar vacío y ligero antes de moverlo.
Montar en la nueva ubicación
Invierte el proceso, y hazlo con prontitud para que tus peces pasen el menor tiempo posible embolsados. Coloca el acuario vacío sobre una mesa nivelada y robusta, vuelve a añadir el sustrato y la decoración, y rellena con agua sin cloro a una temperatura acorde. Reinstala el filtro con su material todavía mojado y ponlo en marcha, y luego repón el calentador. Nuestra guía de montaje cubre la colocación y la nivelación.
Aclimata a tus peces de vuelta al acuario con suavidad en vez de volcar las bolsas directamente: el método de nuestra guía de aclimatación también sirve aquí, ya que el agua nueva diferirá ligeramente.
Los primeros días tras la mudanza
Hasta una mudanza cuidadosa es disruptiva, así que vigila el acuario de cerca después. Testea el agua durante la primera semana o dos por si hay algún repunte de amoniaco o nitrito, mantén la alimentación ligera para reducir los desechos, y estate listo para hacer un cambio de agua si suben las lecturas. Dale a los peces tranquilidad y luz tenue para asentarse. En una semana más o menos, un acuario bien gestionado suele quedar como si nunca se hubiera movido: el hub de mantenimiento tiene la rutina continua.